7 noviembre 2026 - 09:23
En el Día del Canillita, la historia de Ángel Sánchez permite recuperar un oficio que acompañó la vida cotidiana de Villa Constitución. Nacido en Empalme, fue repartidor de diarios y un reconocido vecino por su participación comunitaria.
Foto: Sur Multimedios
Cada 7 de noviembre, la Argentina celebra el Día del Canillita, una fecha dedicada a reconocer a quienes durante generaciones se encargaron de vender y distribuir diarios y revistas. En Villa Constitución, esta conmemoración permite recuperar la historia de Ángel “Angelito” Sánchez, uno de los primeros repartidores de periódicos de la ciudad, nacido en Empalme Villa Constitución y recordado por su extensa participación en instituciones sociales, deportivas y comunitarias.
Su trayectoria representa una etapa en la que las noticias llegaban a los pueblos mediante el ferrocarril y comenzaban a circular por sus calles gracias al trabajo de vendedores que recorrían grandes distancias para entregar los ejemplares. En aquellos años, mucho antes de la aparición de internet y de los medios digitales, el canillita constituía uno de los principales vínculos entre la prensa escrita y sus lectores.
Ángel Sánchez nació el 10 de abril de 1915 en Empalme Villa Constitución y durante su infancia se trasladó junto con su madre al B° Talleres, en Villa Constitución. A los 12 años comenzó a trabajar y, poco tiempo después, encontró en la distribución de diarios una actividad que desarrollaría durante 17 años.
El recorrido que realizaba diariamente formaba parte de una rutina exigente. Los periódicos llegaban en tren a Empalme, alrededor de las cuatro de la mañana, y desde allí debían ser trasladados hasta los lectores de Villa Constitución. Para cumplir con esa tarea, el joven utilizaba una bicicleta con la que iba recogiendo los ejemplares y los distribuía por los domicilios durante el regreso.
La actividad requería comenzar la jornada cuando buena parte de la población todavía descansaba. Los vendedores debían organizar los recorridos, transportar los diarios y entregar las publicaciones para que los lectores pudieran acceder a las noticias durante las primeras horas del día.
Aquella forma de distribución estaba estrechamente relacionada con la importancia que tenía el ferrocarril en las comunicaciones regionales. Las estaciones funcionaban como puntos de llegada de correspondencia, mercaderías y periódicos que luego continuaban su recorrido hacia comercios, viviendas e instituciones.
En una entrevista publicada en 1999, Ángel Sánchez recordó que había sido uno de los primeros canillitas de Villa Constitución. Su testimonio permitió reconstruir las condiciones en las que se desarrollaba el oficio y la manera en que los ejemplares llegaban desde Empalme hasta los lectores de la ciudad.
La historia de Angelito no quedó limitada a la venta de diarios. Con el transcurso de los años, también trabajó en la Junta Nacional de Granos, donde participó de iniciativas destinadas a organizar servicios y espacios de asistencia para los trabajadores.
Entre esas actividades se destacó su intervención en la creación de una mutual, una organización sindical y un panteón social vinculados con el ámbito laboral. Su participación reflejó una trayectoria relacionada con la organización comunitaria y la búsqueda de respuestas colectivas a distintas necesidades.
El deporte también ocupó un lugar importante en su vida. Fue presidente del Club Porvenir Talleres, institución en la que impulsó la creación del baby fútbol, una actividad destinada a la participación de niños y jóvenes. Esa iniciativa amplió su presencia dentro de la comunidad y lo vinculó con generaciones de familias que encontraron en el club un espacio de encuentro y formación deportiva.
Además, desarrolló una intensa actividad solidaria mediante la venta de rifas y la colaboración con distintas instituciones. Su relación con los vecinos y su participación en iniciativas comunitarias contribuyeron a que fuera conocido popularmente como el hombre de la buena suerte.
El apodo de Angelito quedó asociado con esa presencia cotidiana en la vida de Villa Constitución, donde su actividad laboral y social lo convirtió en un personaje reconocido por numerosas familias.
Su historia también permite comprender el lugar que ocuparon los canillitas dentro de la sociedad argentina. Durante buena parte del siglo XX, la prensa gráfica dependió de una extensa red de distribución integrada por trabajadores que recorrían calles, barrios y localidades para acercar las publicaciones a los lectores.
La figura del vendedor de diarios adquirió una identidad propia dentro de la cultura popular. Su presencia en las esquinas, las estaciones ferroviarias y los recorridos domiciliarios formó parte de la vida cotidiana de las ciudades, en una época en que los periódicos impresos eran uno de los principales medios de acceso a la información.
El origen del Día del Canillita está relacionado con el dramaturgo y periodista uruguayo Florencio Sánchez, quien popularizó esa denominación mediante su obra teatral Canillita. El personaje central era un joven vendedor de diarios cuyas piernas delgadas quedaban a la vista por el largo de sus pantalones, característica que dio lugar al nombre con el que posteriormente se identificaría a los trabajadores del sector.
Florencio Sánchez falleció el 7 de noviembre de 1910, en Milán, a los 35 años. En homenaje a su figura y a la obra que contribuyó a identificar a los vendedores de periódicos, la Argentina adoptó esa fecha para celebrar el Día del Canillita, con una conmemoración establecida en 1947.
La celebración también quedó vinculada con el descanso de los trabajadores de la distribución de diarios y revistas, aunque las modalidades de circulación de las publicaciones fueron modificándose con el paso de las décadas.
La historia de Ángel Sánchez constituye un ejemplo regional de aquella actividad. Su recorrido entre Empalme y Villa Constitución muestra cómo las comunicaciones ferroviarias y el trabajo de los repartidores se complementaban para garantizar la llegada de las noticias a los hogares.
En una región como la comprendida entre San Nicolás, Ramallo y Villa Constitución, el ferrocarril tuvo un papel importante en el desarrollo económico y las comunicaciones durante distintas etapas históricas. El traslado de publicaciones fue una de las actividades que acompañaron ese proceso, aunque cada localidad contó con sus propios trabajadores y sistemas de distribución.
Ángel “Angelito” Sánchez falleció el 18 de julio de 2004, a los 89 años. Su trayectoria quedó registrada en testimonios periodísticos y en la memoria de las instituciones con las que estuvo relacionado durante su vida.
A 116 años del fallecimiento de Florencio Sánchez, el Día del Canillita vuelve a poner en valor un oficio que formó parte de la historia de la comunicación en la Argentina. La fecha también permite recuperar historias particulares, como la de aquel vecino de Villa Constitución que comenzaba sus jornadas antes del amanecer y recorría en bicicleta el camino desde Empalme para entregar los diarios.
Su vida reúne dos aspectos de una misma historia: la del trabajador que acercaba las noticias a los hogares y la del vecino que, con el paso del tiempo, participó de diferentes proyectos comunitarios. Una trayectoria que permite recordar no solamente un oficio, sino también a quienes contribuyeron a construir la vida cotidiana de las ciudades de la región.
Fuentes documentales: Sur Multimedios — Homenaje a Ángel Sánchez, publicado el 6 de noviembre de 2025; La Nación — Origen del Día del Canillita y del Periodista Deportivo.
Seguínos en WhatsApp:
https://whatsapp.com/channel/0029VaKBZAY23n3mJkC2Du1m
Seguínos en Telegram:
https://web.telegram.org/a/#-1001779393029