30 septiembre 2026 - 10:56
El intendente de Ramallo defendió este martes la tasa al tránsito pesado y recordó que miles de vehículos comenzaron a utilizar su distrito después de que la gestión de Manuel Passaglia decidiera sacarlos de la Ruta 188.
La polémica por la tasa al tránsito pesado terminó llevando la discusión varios años hacia atrás. Este martes, Mauro Poletti respondió a los cuestionamientos surgidos desde San Nicolás y señaló una circunstancia que resulta central para comprender el conflicto: buena parte de los camiones alcanzados por el cobro circula actualmente por Ramallo como consecuencia de una decisión adoptada durante la intendencia de Manuel Passaglia.
El jefe comunal ramallense aseguró que son aproximadamente 14.000 vehículos pesados por mes los que utilizan ese recorrido y sostuvo que, si desde San Nicolás consideran que la tasa encarece la logística, existe otra alternativa: permitir que esos transportes vuelvan a ingresar y salir por la Ruta Nacional 188 dentro del territorio nicoleño.
La respuesta estuvo dirigida particularmente a las críticas provenientes del sector empresarial de San Nicolás, desde donde se advirtió sobre una eventual incidencia del tributo en los costos de los productos.
“Lo que tiene que hacer es no pedirle al intendente de Ramallo, sino hablar con el intendente de San Nicolás para que esos camiones, esos 14.000 camiones, entren y salgan por la Ruta Nacional 188 por San Nicolás y no van a pagar la tasa de tránsito”, planteó Poletti.
El argumento obliga a reconstruir cómo esos camiones terminaron circulando por Ramallo.
En mayo de 2021, la administración del entonces intendente Manuel Passaglia avanzaba con un proyecto para transformar el tramo urbanizado de la Ruta 188, comprendido entre Av. Savio y la Autopista Buenos Aires-Rosario.
Por entonces, el Municipio estimaba que más de 20.000 vecinos vivían en los barrios ubicados alrededor de ese corredor y señalaba al intenso movimiento de transportes de carga como uno de los principales problemas de la zona.
La solución elegida no se limitaba a reconstruir el pavimento, mejorar la iluminación, instalar semáforos o acondicionar las banquinas. El proyecto tenía otro objetivo de peso: reducir en un 80% la cantidad de camiones que atravesaban ese sector de San Nicolás.
Para conseguirlo, los vehículos que no tuvieran como destino empresas radicadas sobre aquella parte de la Ruta 188 debían cambiar su recorrido. Entre ellos estaban los transportes vinculados con el Puerto de San Nicolás y el Parque Industrial Comirsa.
La alternativa impulsada desde el gobierno nicoleño los enviaba hacia Ramallo.
Passaglia defendía entonces esa decisión por los beneficios que produciría puertas adentro de San Nicolás. Menos camiones significaban, según explicaba su administración, mayor seguridad vial, mejores condiciones para peatones y vecinos y una reducción del desgaste sobre el pavimento.
Cinco años después, una parte de las consecuencias de aquella política reaparece en el debate regional.
La defensa de Poletti no se apoyó solamente en el origen del tránsito. El intendente afirmó que Ramallo realizó previamente inversiones sobre la infraestructura que utilizan esos vehículos y rechazó la idea de que el Municipio haya comenzado a cobrar sin ofrecer una contraprestación.
“Primero hicimos la contraprestación y la inversión y ahora estamos cobrando la tasa”, sostuvo.
Desde esa perspectiva, la administración ramallense entiende que no corresponde financiar exclusivamente con recursos de sus vecinos caminos sometidos diariamente al paso de miles de camiones que tienen como destino final establecimientos ubicados en otro partido.
Poletti también negó que las empresas radicadas en Ramallo vayan a afrontar un aumento por este cambio. Según indicó, esas compañías ya pagaban la tasa y continuarán abonando $25.000.
“Las empresas de Ramallo no van a sufrir ningún incremento”, afirmó el intendente, quien señaló que el tributo se viene cobrando desde hace más de dos décadas.
El cruce deja al descubierto una particularidad difícil de separar de la discusión actual.
San Nicolás decidió reducir el tránsito pesado para preservar un corredor propio y mejorar las condiciones de los barrios atravesados por la Ruta 188. Parte de esos camiones comenzó entonces a circular por Ramallo. Ahora que el municipio vecino busca cobrarles por utilizar su infraestructura, el costo de aquella decisión vuelve a ser motivo de conflicto desde el lado nicoleño.
Poletti devolvió el planteo justamente sobre ese punto: si el problema es lo que deben pagar los transportistas cuando pasan por Ramallo, la solución sería que vuelvan a utilizar el corredor nacional dentro de San Nicolás.
La controversia, por lo tanto, ya no pasa solamente por determinar si $25.000 es mucho o poco, ni por establecer cuánto puede incidir ese monto en la cadena logística. También abre una discusión entre dos municipios vecinos sobre quién debe afrontar las consecuencias económicas de una reorganización del tránsito que comenzó en 2021 por iniciativa de San Nicolás.
Y allí reside el dato que atraviesa la respuesta de Poletti: los miles de camiones por los que Ramallo pretende cobrar hoy no fueron desviados hacia ese distrito por una decisión ramallense. Llegaron allí después de que la gestión de Passaglia buscara retirarlos de uno de los principales accesos de San Nicolás.
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