Regionales »

El Paraná avanza y obliga a retirar miles de animales

16 octubre 2026 - 18:38

Productores de San Nicolás, Ramallo y San Pedro aceleran el traslado de ganado de las islas.

La creciente del río Paraná comenzó a modificar la actividad ganadera en las islas frente a San Nicolás, Ramallo y San Pedro, donde los productores intensificaron el traslado de animales hacia terrenos más elevados ante las previsiones de un aumento sostenido del nivel del agua durante la segunda mitad de octubre.

El movimiento de hacienda se convirtió en una prioridad para quienes desarrollan su actividad en los campos insulares. La posibilidad de que el río continúe creciendo amenaza con reducir las superficies disponibles para el pastoreo y dificultar el acceso a sectores que habitualmente permanecen secos.

De acuerdo con las proyecciones del Instituto Nacional del Agua (INA), el Paraná atravesará un período de ascenso significativo durante las próximas semanas, con posibilidades de alcanzar niveles de alerta en distintos puntos de su recorrido.

En el caso de San Nicolás, las estimaciones difundidas indican que el río podría aproximarse a los tres metros hacia fines de octubre, un escenario que ya comenzó a repercutir en las decisiones de los productores.

La situación obliga a organizar traslados mediante embarcaciones y otros medios de transporte, una tarea que requiere tiempo, personal y recursos económicos. El objetivo es retirar los animales antes de que la creciente complique las maniobras de arreo o deje sectores de las islas sin condiciones adecuadas para mantener la hacienda.

El productor Fernando Coronel, vinculado con la actividad ganadera de la zona, explicó que los movimientos comenzaron semanas atrás, aunque ahora adquirieron mayor intensidad.

«Estamos haciendo dos o tres viajes por día. La realidad es que en el plazo de 30 días habrá que evacuar a los 5.000 animales que hay en la zona«, señaló en declaraciones publicadas por Diario El Norte.

Según detalló, parte de la hacienda empezó a salir de las islas hace aproximadamente un mes y medio. Sin embargo, los últimos pronósticos hidrológicos reforzaron la necesidad de acelerar el operativo para evitar que el avance del agua sorprenda a los animales en sectores de difícil acceso.

El volumen de ganado que debe movilizarse representa uno de los principales desafíos. A diferencia de los establecimientos ubicados en tierra firme, la producción insular depende de condiciones particulares de acceso y transporte, que pueden complicarse rápidamente cuando el río aumenta su caudal.

La preocupación no se limita a la posibilidad de una inundación inmediata. Los productores también observan cuánto tiempo podrían permanecer cubiertos los campos y qué consecuencias tendrá esa situación sobre las pasturas.

El informe semanal del INA del 14 de octubre ubicó al Paraná entre los principales focos de atención hidrológica para los próximos meses. El organismo anticipó un incremento importante durante la segunda quincena, con posibilidades de que algunos sectores de la cuenca superen niveles de alerta y evacuación.

En el norte del recorrido, las previsiones señalaron que Corrientes y Goya podrían alcanzar valores críticos alrededor del 17 de octubre, mientras que en La Paz se proyectaron niveles de alerta hacia el 19 y de evacuación cerca del 21.

Más al sur, el comportamiento del río también mantiene bajo seguimiento a Santa Fe y Rosario, donde se esperan nuevos incrementos durante la última parte del mes.

Aunque esos pronósticos corresponden a diferentes estaciones hidrométricas, su evolución resulta relevante para las localidades del norte bonaerense, donde la llegada de mayores volúmenes de agua puede repercutir sobre los campos ubicados en las islas.

En este contexto, las perspectivas climáticas asociadas con el fenómeno El Niño agregan incertidumbre sobre la duración de la creciente. Una eventual persistencia de niveles elevados podría extender las dificultades para la producción ganadera más allá de octubre.

El mayor temor del sector está relacionado con la recuperación de los campos. Si el agua permanece sobre las superficies productivas durante varios meses y recién comienza a retirarse entre marzo y abril de 2027, las pasturas podrían no disponer del tiempo necesario para regenerarse antes del invierno.

Esto implicaría una reducción de la oferta natural de alimento y la necesidad de recurrir a otras alternativas para sostener los rodeos.

El traslado hacia establecimientos ubicados en tierra firme tampoco representa una solución sencilla. Muchos productores deben conseguir campos de alquiler, afrontar gastos de transporte y cubrir costos adicionales de alimentación.

Para quienes cuentan con rodeos numerosos, la operación puede significar un desembolso importante. En explotaciones de menor escala, las dificultades financieras podrían obligar a reducir la cantidad de animales mediante ventas anticipadas.

La situación adquiere especial relevancia en el corredor ribereño de San Nicolás, Ramallo y San Pedro, donde la ganadería de islas constituye una actividad vinculada históricamente con el aprovechamiento de los pastizales naturales del Paraná.

Mientras avanzan las tareas de evacuación, un episodio ocurrido en el norte de Santa Fe puso de manifiesto los riesgos que enfrentan los trabajadores rurales durante estas maniobras.

Un hombre de 70 años, identificado como Jorge Eliezer Hardy, murió ahogado mientras participaba del traslado de ganado en un campo inundado de Villa Ocampo, en el departamento General Obligado.

El hecho ocurrió el jueves, poco después del mediodía, en el sector conocido como El Víbora, una zona de bañados situada a unos 15 kilómetros de la localidad santafesina.

Según las primeras informaciones, el trabajador se encontraba arreando animales junto con otras personas cuando ingresó en una laguna y desapareció bajo el agua.

Tras el aviso a las autoridades, vecinos y efectivos policiales participaron de la búsqueda hasta que encontraron el cuerpo sin vida.

En el procedimiento intervinieron personal policial, Bomberos Voluntarios de Villa Ocampo y organismos judiciales de la jurisdicción de Reconquista.

Las primeras actuaciones indicaron que el fallecimiento se produjo por asfixia por inmersión y que no se observaron signos de violencia.

El episodio expone las dificultades de trabajar en terrenos anegados, donde la profundidad del agua, las corrientes y las condiciones del suelo pueden representar riesgos durante el traslado de animales.

En el norte bonaerense, mientras tanto, la prioridad continúa siendo retirar la mayor cantidad posible de hacienda antes de que la creciente alcance sectores utilizados habitualmente para el pastoreo.

La evolución del Paraná durante los próximos días será determinante para establecer si los operativos deberán acelerarse y qué superficie de las islas podría quedar afectada.

Para los productores de San Nicolás, Ramallo y San Pedro, el desafío inmediato es poner a salvo los animales. Pero la preocupación se extiende mucho más allá de octubre: el tiempo que permanezca el agua sobre los campos determinará buena parte de las condiciones productivas de los próximos meses.


Seguínos en WhatsApp:

https://whatsapp.com/channel/0029VaKBZAY23n3mJkC2Du1m

Seguínos en Telegram:

https://web.telegram.org/a/#-1001779393029

Comentarios:

Más noticias de Regionales:

Ramallo
Polo