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El día en que el país eligió un nuevo rumbo, qué pasó en la región

30 octubre 2026 - 06:15

Hace 43 años, los argentinos volvieron a votar después de la dictadura. Una jornada histórica dejó resultados diferentes en la ciudad, la Provincia y la Nación.

El 30 de octubre de 1983, San Nicolás volvió a elegir a sus autoridades municipales mediante el voto popular después de más de siete años de dictadura. Aquella jornada, que también definió la Presidencia de la Nación y la Gobernación bonaerense, consagró a José María Díaz Bancalari, del Partido Justicialista, como intendente de la ciudad. El dirigente obtuvo 29.870 votos, mientras que su principal adversario, José Luis Lassalle, de la Unión Cívica Radical, reunió 26.385 sufragios. Este viernes se cumplen 43 años de una elección que marcó el comienzo de una nueva etapa institucional para los nicoleños.

El resultado municipal tuvo una particularidad: mientras el justicialismo conseguía la intendencia, el radicalismo se imponía en las categorías nacional y provincial. Raúl Alfonsín resultó electo presidente de la Argentina y Alejandro Armendáriz obtuvo la Gobernación de Buenos Aires, en una jornada que representó el final del proceso electoral de transición iniciado después del derrumbe político de la última dictadura militar. La diferencia entre los resultados de las distintas categorías también quedó reflejada en los números registrados dentro del partido de San Nicolás.

Según la documentación histórica, en la elección presidencial 31.283 nicoleños votaron por Alfonsín, mientras que 28.858 respaldaron a Ítalo Luder, candidato del Partido Justicialista. En la categoría de gobernador, Armendáriz reunió 30.511 votos frente a los 22.533 obtenidos por Herminio Iglesias. Sin embargo, para la conducción municipal, Díaz Bancalari superó a Lassalle por 3.485 sufragios, una diferencia que permitió al justicialismo conservar la primera posición en el distrito, pese a los triunfos radicales en los otros dos niveles del Estado.

La elección también definió la integración del Concejo Deliberante de San Nicolás, que recuperó su funcionamiento democrático con veinte representantes elegidos por los ciudadanos. El Partido Justicialista consiguió once bancas, mientras que la Unión Cívica Radical obtuvo las nueve restantes. En el Consejo Escolar, las dos fuerzas principales alcanzaron tres representantes cada una. La distribución permitió restablecer los ámbitos de representación y deliberación política que habían sido interrumpidos durante el gobierno militar.

Los registros de la Junta Electoral de la provincia de Buenos Aires establecen que en el distrito se emitieron 64.806 votos, incluidos los anulados. El padrón estaba integrado por 73.606 electores, de manera que la participación alcanzó aproximadamente el 88%. Aquella concurrencia reflejó la magnitud de una jornada en la que los ciudadanos pudieron volver a elegir representantes municipales, provinciales y nacionales después de un período caracterizado por la suspensión de las instituciones democráticas, la censura y la persecución política.

Díaz Bancalari, abogado y dirigente del justicialismo nicoleño, asumió la intendencia el 10 de diciembre de 1983, cuando se concretó la transferencia del poder a las nuevas autoridades constitucionales. Su administración se extendió hasta diciembre de 1987 y posteriormente continuó su trayectoria política en el Congreso de la Nación y en el gobierno bonaerense. La elección de aquel octubre constituyó el punto de partida de su gestión municipal y lo convirtió en el primer intendente elegido por los nicoleños después de la última dictadura.

La recuperación de la democracia también modificó la vida institucional de las localidades vecinas. En Ramallo, el justicialista Rafael Edgardo Romá consiguió la intendencia con 5.335 votos, frente a los 4.639 de la Unión Cívica Radical. En San Pedro, en cambio, el radical Guillermo Rubén Farabollini obtuvo 12.071 sufragios y superó al Partido Justicialista, que reunió 6.530. Los resultados mostraron diferentes escenarios políticos en municipios separados por pocos kilómetros, aunque todos compartieron el mismo proceso de recuperación de sus autoridades elegidas por los vecinos.

En Pergamino, el triunfo correspondió al radical Jorge Eduardo Young, quien obtuvo 23.643 votos, mientras que el justicialismo alcanzó 21.261. Algo semejante ocurrió en Baradero, donde Eduardo Eugenio Rabellino, también de la Unión Cívica Radical, resultó electo con 6.214 sufragios frente a los 5.230 del Partido Justicialista. La elección de 1983 dejó así un mapa regional con diferentes conducciones municipales, en el marco de un mismo proceso de reconstrucción institucional.

A nivel nacional, el triunfo de la fórmula integrada por Raúl Alfonsín y Víctor Martínez significó la llegada de la Unión Cívica Radical a la Presidencia, con cerca del 52% de los votos. El binomio se impuso sobre el conformado por Ítalo Luder y Deolindo Felipe Bittel, del Partido Justicialista. Los comicios se realizaron después de la dictadura iniciada el 24 de marzo de 1976, cuyo último presidente de facto fue Reynaldo Bignone. El traspaso del mando se concretó el 10 de diciembre de 1983, fecha que desde entonces quedó asociada con la recuperación efectiva del orden constitucional.

El nuevo orden democrático permitió restablecer el funcionamiento de los concejos deliberantes, las legislaturas provinciales y el Congreso Nacional. También abrió una etapa de reorganización de los partidos políticos, las instituciones públicas y las organizaciones sociales, después de años en los que la participación ciudadana había estado condicionada por las restricciones impuestas por el régimen militar. En San Nicolás, como en el resto del país, el regreso de las autoridades elegidas por los ciudadanos significó recuperar espacios de representación y mecanismos de control propios del sistema republicano.

Los resultados de aquella jornada permanecen documentados en los registros oficiales de la Junta Electoral bonaerense. Allí figuran los votos obtenidos por cada agrupación, la distribución de bancas del Concejo Deliberante y del Consejo Escolar, y los nombres de quienes fueron elegidos para conducir las instituciones municipales. Esa documentación permite reconstruir con precisión un acontecimiento que forma parte de la historia política de San Nicolás y que también marcó a las localidades vecinas.

A 43 años del 30 de octubre de 1983, aquella elección conserva un significado que trasciende los nombres de los candidatos y las diferencias entre partidos. Fue la jornada en la que los nicoleños recuperaron la posibilidad de decidir mediante el voto quiénes debían gobernar la ciudad, representar sus intereses y administrar las instituciones públicas. El resultado consagró a José María Díaz Bancalari como intendente, pero también abrió un período de continuidad democrática que se mantiene desde entonces en la Argentina.


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