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Cómo empezar con una huerta orgánica

14 noviembre 2017 - 10:27

Te explicamos qué necesitás para arrancar con tu propia producción hortícola y con qué cultivos es conveniente iniciarla. Cultivos de verano e invierno y «especiales de maceta».

Si nos interesa tener verduras frescas, sanas y en la casa, cultivadas por nosotros mismos, hay algunos factores importantes a tener en cuenta:

Los cultivos hortícolas necesitan

Sol

Tierra

Temperatura

Agua

  • El sol (que emite radiación solar, requerimiento básico para el crecimiento de las plantas) es fundamental y no puede faltar.

Los otros tres también son fundamentales, pero temperatura en los climas templados siempre tenemos (hay que conocer las necesidades de cada cultivo) y la tierra y el agua se pueden también conseguir.

En cuanto a las temperaturas, hay cultivos que requieren altas temperaturas, por eso los llamamos “cultivos de verano” como son el tomate, los zapallos, los ajíes, las berenjenas y los pepinos. Necesitan sí o sí altas temperaturas para llegar a dar frutos y son sensibles a las bajas temperaturas: con las heladas mueren.

Entre los cultivos de invierno se destacan el apio, los repollos, la zanahoria y el brócoli, aunque algunos están adaptados a altas temperaturas.

Dependiendo de la luz (sol) que tengamos (calculada en horas por día) seleccionaremos los cultivos que vamos a poner. Por ejemplo, si tenemos pocas horas de sol en nuestro jardín, patio o balcón, sólo podremos poner cultivos de hoja (lechugas, rúculas, perejil o radicheta).

En tanto, si tenemos más horas de sol (tienen que ser más de 4 horas por lo menos) podremos poner los cultivos de frutos, que además requieren más calor, como tomates, zapallos o ajíes.

En realidad, llamamos “huerta” a un espacio de tierra con varios cultivos hortícolas, pero podemos empezar por uno solo, o por pocos, y mientras nos vamos familiarizando con el o los cultivos, lo iremos ampliando.

Podemos empezar a sembrar en macetas o en superficies reducidas de tierra. Pero hay que tener en cuenta que la tierra sea buena, negra o bien abonada, mullida y sin pastos o malezas que compitan por luz, agua y nutrientes con nuestro cultivo.

 

Los cultivos hortícolas son muchos (hay más de 40 especies que se consumen y cultivan como hortícolas). Si bien algunos los podemos agrupar por sus características similares en requerimientos de temperatura, luz, calor y agua, todos tienen alguna diferencia que hay que conocer para tener éxito en el cultivo y poder llegar a cosechar nuestras verduras.

Lo ideal es comenzar con cultivos cortos y rápidos (que de las siembra a cosecha no pasen más de 30 a 45 días), que la semilla germine fácilmente (hay semillas que son complicadas para germinar, ya sea porque las altas temperaturas inhiben la germinación como el apio, la zanahoria o el perejil) y que sean vigorosos y fuertes ante el ataque de patógenos.

En ese sentido, los más adecuados para iniciarse en la huerta son los cultivos de hoja, y entre ellos la rúcula y la radicheta. Son dos variedades que se pueden empezar en cualquier época del año, necesitan agua, pero si les falta un poco sólo salen “menos tiernas” las hojas, se pueden cortar y rebrotan.

En tanto, en verano los cultivos ideales para empezar a practicar son los zapallos: no requieren cuidados, y con poco las semillas germinan muy bien y una vez emergidos ya no necesitan ningún cuidado, sólo un poco de agua. Lo que sí necesitan estas especies es espacio: no se pueden hacer en maceta, sólo en tierra.

Fuente: Mariana del Pino de MAPO

 

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