Porque nada queda oculto
Jueves 22 de Enero de 2026
21 enero 2026 - 18:33
Seguramente escuchaste en la tele que “las cuentas están dando positivo” y que el Gobierno está ahorrando plata, peeeero…
Editorial
Seguramente escuchaste en la tele que “las cuentas están dando positivo” y que el Gobierno está ahorrando plata. Pero, si vos no llegás a fin de mes y en la carnicería cada vez comprás menos, ¿Cómo puede ser que al país le sobre la guita? La respuesta es simple: nos están contando el diario del lunes a medias.
Para que la señora que cuida el mango en el super lo entienda: es como si en tu casa decís que te sobró plata a fin de mes porque no pagaste el alquiler, ni la luz, ni la tarjeta. ¡Claro que te sobra! Pero la deuda sigue ahí y crece.
El ministro Caputo dice que hay “superávit”, pero lo que no cuenta es la “bola de nieve” de la deuda en pesos. El gobierno pide 100 pesos, no puede pagar los intereses, y entonces dice: “Sumame esos intereses a la deuda original”. Ahora debés más capital y, por ende, los próximos intereses van a ser más caros. Según los números reales, esta deuda ya representa casi el 10% de todo lo que produce el país.
¿Cómo te afecta a vos?, cuando esa bola de nieve no se pueda aguantar más, la única forma de pagarla es con más inflación o con un ajuste todavía más duro que el que ya estamos viviendo.
Para el laburante de la construcción, el metalúrgico o el empleado de comercio de San Nicolás, el dato más aterrador es este: en Argentina cierran 30 empresas por día.
No son solo números; son 30 galpones, locales o fábricas que dejan de funcionar y queda gente en la calle.
En San Nicolás, que vive de la industria y el movimiento que genera las fábricas y el puerto, esto es una alarma roja. Ya se perdieron casi 177.000 empleos privados en el país.
Si las empresas cierran porque nadie compra y porque el costo de producir es altísimo, el trabajo se vuelve un lujo.
Mientras a vos te dicen que “no hay plata” para los remedios o la jubilación, el Gobierno acaba de sacar 2.300 millones de dólares del Banco Central para pagarle a los bonistas (gente que prestó plata para especular). Como resultado, el Tesoro se quedó casi seco, con apenas 70 millones.
¿Qué significa esto para el ama de casa? Que no hay reservas para aguantar el precio del dólar. Cuando el Banco Central está vacío, cualquier ruidito hace que el dólar suba, y ya sabemos qué pasa después: sube la harina, sube la leche y sube la nafta.
La última jugada del gobierno es esperar que la gente saque los dólares del colchón para comprar cosas. Pero seamos sinceros: ¿qué obrero tiene dólares en el colchón? Esta medida parece más hecha para que los que tienen plata “negra” o de dudosa procedencia puedan usarla sin preguntas, esperando que eso “derrame” algo de consumo.
En resumen, para el vecino de San Nicolás el panorama es crítico. Estamos en una recesión (un parate total).
Al obrero cuidá el laburo porque la calle está brava y las empresas están bajando la persiana.
Para la ama de casa los precios no bajan porque el “ahorro” del gobierno es de mentira; la deuda sigue creciendo y los dólares se van para afuera en lugar de usarse para que el país produzca.
Hasta junio de 2025, bajo la gestión del presidente Javier Milei y del ministro de Economía Luis Caputo, el stock de deuda registró un incremento superior a USD 35.463 millones, un salto que no contempla aún el conjunto de herramientas utilizadas desde el Palacio de Hacienda para reforzar reservas y cumplir con la meta pactada con el Fondo Monetario Internacional (FMI): licitaciones de deuda en dólares por hasta USD 1.000 millones mensuales —que proyectan USD 7.000 millones en el año—, la firma de otra línea de repo con bancos internacionales por USD 2.000 millones y la emisión de un nuevo BOPREAL; es decir, más endeudamiento, al que todavía resta sumar la mitad del año pasado y los días transcurridos de enero.
En Prensa Libre SN te lo decimos clarito: no es que la economía esté mejorando, es que están barriendo la mugre abajo de la alfombra, y la alfombra ya nos está quedando chica.
