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Miercoles 04 de Marzo de 2026
5 enero 2026 - 07:22
El 5 de enero de 1939 puso fin a su vida uno de los dirigentes más emblemáticos del país.
El 5 de enero de 1939, Lisandro de la Torre puso fin a su vida, profundamente afectado por el asesinato de su compañero de bloque Enzo Bordabehere, quien había recibido un disparo destinado al propio De la Torre durante un violento episodio ocurrido en el Senado de la Nación. La revista Caras y Caretas dio cuenta de su fallecimiento y reconstruyó su trayectoria pública a través de una serie de imágenes y textos que repasaron su intensa vida política.
Abogado de profesión, De la Torre se vinculó tempranamente con la actividad política y, con apenas 22 años, participó en 1890 de la Revolución del Parque contra el roquismo. Aunque el levantamiento fracasó, sentó las bases de lo que luego sería la Unión Cívica Radical. Desde entonces mantuvo una estrecha relación con Leandro N. Alem, convirtiéndose en un referente del radicalismo en Santa Fe. En 1893, asumió la jefatura de operaciones de la provincia durante la Revolución Radical y encabezó acciones que contaron con amplio respaldo popular, aunque el movimiento fue derrotado en otras jurisdicciones.
A fines de 1895, comenzó a dirigir el periódico El Argentino, creado para impulsar un movimiento electoral contra la candidatura de Julio Argentino Roca. Poco después, el espacio político quedó debilitado por la muerte de Aristóbulo del Valle y el suicidio de Alem, en 1896. En ese contexto, De la Torre mantuvo un fuerte enfrentamiento con Hipólito Yrigoyen, quien se negó a una alianza con el mitrismo para enfrentar a Roca. La disputa derivó en un duelo personal que ganó Yrigoyen.
Distanciado del radicalismo, De la Torre fundó en Rosario el diario La República y, en 1908, creó la Liga del Sur, de orientación centrista. Bajo ese sello fue elegido diputado provincial en 1911. Más tarde, de cara a las elecciones presidenciales de 1916, se posicionó a la derecha del radicalismo y fue candidato a presidente por el Partido Demócrata Progresista, en fórmula con Alejandro Carbó. El triunfo electoral quedó en manos de Yrigoyen, quien años antes lo había vencido en el duelo.
Ya como diputado nacional, De la Torre impulsó proyectos vinculados al fomento de las cooperativas y a la expropiación de frigoríficos extranjeros. Tras el golpe de Estado que derrocó al radicalismo, rechazó una propuesta del presidente de facto José Félix Uriburu para ocupar la jefatura de Gabinete y se acercó al socialismo, con el que conformó la Alianza Demócrata Socialista, que volvió a postularlo a la presidencia.
En 1932, accedió a una banca en el Senado de la Nación, desde donde protagonizó duras denuncias contra el gobierno de Agustín P. Justo. Cuestionó el monopolio del transporte, la influencia británica en el Banco Central y la firma del pacto Roca–Runciman, que beneficiaba a Gran Bretaña en la compra de carnes. También acusó al ministro Federico Pinedo por acuerdos con el frigorífico Anglo. “Estoy solo frente a una coalición formidable de intereses”, admitía el legislador, aunque sostenía su decisión de avanzar con las investigaciones.
Las denuncias derivaron en la conformación de una comisión investigadora del Senado, presidida por el propio De la Torre, que presentó un informe sobre los perjuicios ocasionados al país el 27 de junio de 1935. Sin embargo, el clima político se tornó cada vez más violento y el 23 de julio de 1935, durante un debate en el recinto, el ministro Luis Duhau empujó a De la Torre. Al intervenir Bordabehere para defenderlo, el ex comisario Ramón Valdez Cora, vinculado al Partido Conservador, disparó contra De la Torre, pero las balas impactaron en Bordabehere, quien murió en el acto.
Tras el asesinato y la posterior intervención federal a Santa Fe, De la Torre se alejó definitivamente de la política. Cuatro años después, dejó una carta dirigida a sus amigos en la que expresó su deseo de que sus cenizas fueran arrojadas al viento y se despidió con palabras de afecto. Ese mensaje precedió a la decisión final que tomó el 5 de enero de 1939, cerrando la vida de uno de los dirigentes más emblemáticos en la lucha contra la corrupción en la historia política argentina.
