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Miercoles 07 de Enero de 2026
6 enero 2026 - 09:55
La Justicia dictó la presión preventiva para la nicoleña acusada de seducir y, posteriormente, drogar hombres para robarles
El Juzgado de Garantías N° 2 resolvió dictar la prisión preventiva de M.B.S., acusada de cometer numerosos robos bajo la modalidad conocida como “viuda negra”, además de una defraudación informática. La medida había sido solicitada por la fiscalía para que la imputada atraviese el proceso detenida. La audiencia se realizó a fines de diciembre y la decisión del magistrado Ricardo Prati se conoció en las últimas horas.
El pedido fue impulsado por la UFI N° 1, a cargo de la fiscal Verónica Marcantonio, durante una audiencia celebrada el último viernes de diciembre. Por orden judicial, ahora la mujer deberá ser trasladada a una unidad penal apenas se informe la disponibilidad de cupo.
La acusada, de 42 años, había sido aprehendida el miércoles 3 de diciembre durante un allanamiento realizado en su vivienda del barrio Belgrano. En ese procedimiento se secuestraron prescripciones médicas y pastillas, que según la investigación habrían sido utilizadas para cometer los delitos. Las últimas imputaciones incluyen cuatro robos y una defraudación informática, con víctimas en Rosario, Ramallo y San Nicolás. Estos hechos se suman a cinco causas anteriores y a una condena de dos años en suspenso, todas vinculadas al mismo modus operandi.
Ese mismo día fue indagada en sede judicial, donde se negó a declarar y quedó formalmente imputada por cuatro hechos de robo y defraudación por el uso ilícito de tarjeta de compra, débito o crédito, conforme a los artículos 164 y 173 inciso 15 del Código Penal. Los episodios habrían ocurrido en noviembre de 2025 y, en algunos casos, las víctimas debieron ser hospitalizadas.
De acuerdo con lo reunido por la fiscalía, la imputada contactaba a hombres a través de la red social Tinder con el fin de concretar encuentros. Una vez reunidos, lograba que ingirieran alguna sustancia que les hacía perder la conciencia. Con las víctimas indefensas, les sustraía dinero en pesos y dólares, joyas y teléfonos celulares, y realizaba compras con tarjetas de débito y crédito.
Entre los hechos que aún se investigan figuran denuncias de dos hombres de Rosario. En uno de los casos, el hecho salió a la luz tras un accidente de tránsito: el conductor involucrado dijo no recordar nada y relató que solo recordaba haberse encontrado con una mujer conocida por redes sociales que lo citó en San Nicolás. Tras compartir mates en el parque San Martín, junto al río, perdió el conocimiento. Más tarde comprobó que le faltaban la billetera y el celular. La víctima, un taxista de 52 años, no pudo precisar cómo ocurrió el robo.
El segundo caso corresponde a un hombre de 73 años, quien denunció que fue dopado y asaltado en Villa Constitución. Declaró que el 5 de noviembre conoció en Tinder a una mujer llamada Mónica y que se encontraron en Perón y Daniel Segundo. Luego fueron a un parque y, tras tomar un mate que ella le ofreció, no se acuerda de más nada. Contó que, mientras intentaba reaccionar, escuchó la voz de un hombre y sintió golpes y patadas. Cuando recuperó la conciencia estaba internado en el Samco de Villa Constitución, y luego fue derivado a un sanatorio privado de Rosario, donde permaneció 48 horas. Le robaron 480.000 pesos, más de 100 dólares y un celular, y sufrió temblores y dolores como secuelas.
Otro de los episodios ocurrió a fines de octubre, cuando la propietaria de un comercio de Av. Savio denunció que esta misma mujer se presentó como clienta, ganó su confianza y, durante una salida, le habría colocado una sustancia en la bebida. Luego llamó a su pareja, señalado como posible cómplice, y la trasladaron hasta su casa. Se presume que intentaban desvalijarla, pero la presencia de los hijos de la víctima frustró el plan y solo lograron robarle anillos.
La mujer ya había sido aprehendida en agosto de 2024, acusada de drogar a un hombre de 77 años en una vivienda de Quiroga al 300 para robarle. La víctima fue encontrada inconsciente por su hija y debió ser internada. Las cámaras de seguridad permitieron identificar a la acusada al retirarse del lugar. Luego se estableció que no se trataba de un hecho aislado y que existían otras denuncias similares, lo que llevó a los investigadores hasta una vivienda de Argerich al 300.
En aquella oportunidad, la imputada fue liberada días después al considerarse que era madre de cinco hijos, pese a que la Fiscalía N° 15 había solicitado que permaneciera detenida. Durante esos procedimientos se secuestraron medicamentos, comprobantes de compras, productos químicos y registros de transferencias bancarias, elementos que hoy forman parte del expediente que derivó en su actual prisión preventiva.
