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Sábado 07 de Febrero de 2026
7 febrero 2026 - 09:27
El Tribunal Oral Federal N° 2 de Mendoza dictó una sentencia inédita: cárcel efectiva, decomiso de bienes, multas millonarias e inhabilitación perpetua para el ex magistrado, señalado como jefe de una asociación ilícita.
En un fallo que ya es considerado histórico para la Justicia argentina, la Justicia Federal de Mendoza condenó este viernes al ex juez federal Walter Bento a 18 años de prisión efectiva, al decomiso de sus bienes, al pago de una multa de 540 millones de pesos y a la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
La sentencia fue dictada por el Tribunal Oral Federal N° 2, que resolvió por unanimidad aplicar la pena máxima solicitada por la Fiscalía, al considerar probado que Bento lideró una asociación ilícita dedicada a la corrupción judicial. El veredicto fue firmado por las juezas Gretel Diamante, Liliana Rata y María Carolina Pereira, tras una extensa audiencia que se prolongó hasta cerca de las 22 horas.
Durante la lectura del fallo, el tribunal detalló los delitos por los cuales el ex magistrado fue hallado culpable: asociación ilícita en calidad de jefe, cohecho pasivo en ocho hechos, enriquecimiento ilícito, lavado de activos agravado —por haber sido cometido como integrante de una banda y en ejercicio de la función pública— y falsedad ideológica. En paralelo, se aceptó de manera parcial un planteo de la defensa que declaró prescriptos algunos cargos, entre ellos abuso de autoridad, desobediencia judicial y prevaricato en hechos puntuales.
El fallo también alcanzó al entorno familiar del ex juez. Su esposa, Marta Boiza, fue condenada a seis años de prisión y al pago de una multa de 346 millones de pesos, mientras que su hijo, Nahuel Bento, recibió una pena de cinco años de prisión efectiva y una multa de 16 millones de pesos, al considerarse acreditada su participación en el entramado delictivo.
A lo largo del proceso, la defensa de Walter Bento había solicitado una condena menor y el otorgamiento del beneficio de prisión domiciliaria. Sin embargo, el tribunal decidió diferir el tratamiento de ese pedido, por lo que el ex magistrado continuará detenido en el complejo penitenciario de Cacheuta.
La sentencia marca un antes y un después en la historia judicial de Mendoza y del país, al tratarse de una de las condenas más severas contra un ex juez federal por hechos de corrupción. La actividad en el expediente continuará: este sábado se retomará la audiencia para resolver planteos de nulidad y otras cuestiones pendientes presentadas por las defensas.
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