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Miercoles 14 de Enero de 2026
13 enero 2026 - 07:27
Las estimaciones indican que más de 300 millones de personas conviven con este trastorno en todo el mundo.
El 13 de enero se conmemora el Día Mundial de Lucha contra la Depresión, una fecha destinada a poner en agenda pública una problemática de salud mental que atraviesa fronteras, edades y contextos sociales. Lejos de tratarse de un simple estado de tristeza pasajera, la depresión es un trastorno complejo que impacta de manera directa en el ánimo, el pensamiento, la conducta y el funcionamiento físico de quienes la padecen.
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión es hoy la principal causa de discapacidad a nivel global y representa una carga significativa para la salud pública mundial. Las estimaciones indican que más de 300 millones de personas conviven con este trastorno en todo el mundo, con una mayor prevalencia en mujeres que en hombres.
La instauración de esta fecha busca sensibilizar, orientar y prevenir, promoviendo el acceso a información confiable y alentando la consulta temprana. Las estadísticas muestran que los casos de depresión aumentan de manera sostenida y desproporcionada, lo que refuerza la necesidad de abordajes integrales desde el sistema de salud, las políticas públicas y la comunidad.
Entre los signos más frecuentes se encuentran la tristeza persistente, la pérdida de interés o placer en actividades cotidianas (anhedonia), el aislamiento social, los trastornos del sueño y del apetito, la falta de concentración y una sensación constante de cansancio. Estos síntomas no solo afectan la calidad de vida, sino también las relaciones interpersonales y el desempeño laboral o educativo.
Especialistas advierten que la depresión requiere atención médica especializada para su diagnóstico y tratamiento oportuno. No es un decaimiento emocional circunstancial: puede derivar en otros cuadros como estrés, fobias, ansiedad y trastornos obsesivos, y en situaciones extremas, conducir al suicidio. En su desarrollo influyen factores genéticos y el funcionamiento de los neurotransmisores cerebrales, sustancias químicas responsables de la transmisión de mensajes entre las células nerviosas del cerebro.
Las causas de la depresión son variadas y suelen combinarse entre sí. Entre las más habituales se encuentran los antecedentes personales o familiares, los desequilibrios químicos, genéticos y hormonales, la exposición a situaciones traumáticas o estresantes, los problemas económicos, el desempleo, la pérdida o enfermedad de un ser querido o de una mascota, las rupturas sentimentales y divorcios, así como enfermedades preexistentes como el hipotiroidismo o la mononucleosis. También influyen presiones sociales como el bullying, el cyberbullying y el mobbing laboral.
Desde el punto de vista clínico, la depresión se presenta en distintas formas, que se diferencian por su duración, evolución y grado de afectación:
Superar un episodio depresivo no es un proceso inmediato ni uniforme. Implica orientación médica especializada y el acompañamiento del entorno afectivo y familiar. Entre las recomendaciones habituales se destacan la búsqueda activa de ayuda, el cumplimiento de las indicaciones médicas, la adopción de hábitos de vida saludables, la actividad física, la reducción del consumo de alcohol y sustancias, y la participación en grupos de apoyo o actividades recreativas y terapéuticas.
La depresión puede atravesar a cualquier persona y, en muchos casos, pasar inadvertida. Por eso, el Día Mundial de Lucha contra la Depresión, cada 13 de enero, invita a informarse, derribar estigmas y recordar que se trata de un trastorno diagnosticable y tratable, siempre que se busque ayuda a tiempo.
