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Crónica de un abuso sexual dentro de la Comisaría Primera.

6 mayo 2022 - 21:41

Una Oficial Ayudante acusó a un Comisario de abusar sexualmente de ella dentro de la dependencia policial.

El pasado 29 de marzo Prensa Libre SN narraba parte de lo que había sucedido en el interior de la Comisaría Primera de San Nicolás, cuando una Oficial Ayudante de 31 años que se desempañaba en la mencionada dependencia señaló que el comisario Jorge Andrés Pahuasi habría tenido actitudes inapropiadas sexualmente para con ella y este medio tomó conocimiento de la situación consultando a diferentes fuentes judiciales y policiales.

En ese entonces, siendo el hecho aun reciente, la joven todavía no había radicado la denuncia penal; hacerlo le llevó un tiempo de proceso hasta que el pasado 27 de abril, finalmente pudo denunciar los hechos y Prensa Libre SN tuvo acceso extraoficialmente a parte de lo expuesto en sede judicial.

Todo comenzó cuando el acusado llamó a la víctima y a dos efectivos femeninas más para hablar de trabajo en su despecho, luego les pidió a las otras dos mujeres que se retiraran y que ella permanezca en la oficina. Pahuasi comenzó diciéndole a la chica «que las hiciera trabajar a éstas, refiriéndose a las oficiales antes mencionadas» a lo que la joven respondió «que se quedara tranquilo que estaba acostumbrada».

Ahí a la víctima empezó a llamarle la atención que Pahuasi comenzó a llamarla por un diminutivo de su nombre de pila y no por el apellido como venía haciéndolo en presencia de las otras oficiales.

«luego se le acerca y le dice tenés un brillito en la cara, preguntándole ¿qué estuviste de joda anoche? al tiempo que se sonreía. Ante esto ella le responde que no, que jamás salía, agregando que había estado en un cumpleaños de una sobrina… Aclarando que podía ser que le haya quedado un brillo porque siempre que está de franco se maquilla. Es ahí que el comisario Pahuasi comienza a acercarse más y le acomoda el cuello de la camisa, situación que la desconcierta llegando a pensar en ese momento que cómo la iba a tener desacomodada si era nueva. En ese instante aprovechando la cercanía Pahuasi la toma con sus brazos, la abraza y acerca su cuerpo al de la chica y le da un beso en la boca. Como ella le corre la cara él sigue dándole besos en distintas partes del rostro, mientras le decía ‘dale, dale dame un beso… mmm mirá lo que estás, te veo y me provocás (SIC) al tiempo que frotaba su cuerpo contra el de la joven. Ahí ella logra levantar su mano izquierda, taparse la boca e inclinar la cabeza hacia abajo, momento en que Pahuasi comienza a chuparle el cuello del lado izquierdo, le succionaba el cuello. Ella comienza a decirle que no, que no porque la iban a matar, desconociendo porqué motivo dijo eso, tal vez pensando en su pareja, a lo que Pahuasi le contesta: ‘dale, dale que nadie se va a enterar’ (SIC)”.

“ante esto la chica logra zafarse y abre la puerta del despacho. Se queda unos segundos parada en la puerta desconcertada, como en estado de shock sin entender demasiado lo que había ocurrido. Mira hacia la sala de espera de la comisaria observando que había mucha gente esperando ser atendida. Es ahí que vuelve su mirada sobre el Comisario Pahuasi siendo en ese momento que éste le dice ‘a quién vas a mandar para la custodia’, haciendo referencia a una custodia que debía mandar al hospital. Ante esto la oficial lo mira pero no le responde nada, no pudiendo salir del estado de asombro en el que se encontraba. Entonces Pahuasi le dice que mandara al que tenga, que él se iba a la cancha, aclarando la joven que si bien estaba de servicio se fue a la cancha a hacer un adicional (POLAD)”.

“Luego de eso la víctima se dirige a la oficina del ayudante de Oficial de Servicio viendo que en ese momento el Comisario Pahuasi se retira de la dependencia. En la oficina antes indicada se encontraban las oficiales (reservamos apellidos), la chica se apoya sobre el escritorio no pudiendo reaccionar todavía a lo sucedido. Al verla la Oficial Subayudante (apellido) le pregunta qué le había pasado a lo que la ella le responde: ‘el boliviano me besó… es un desubicado’ (SIC), refiriéndose obviamente a Jorge Pahuasi. Ésta le dice seguro porque es un atrevido, retirándose la víctima hacia la Oficina de Servicio. Ya en esta instancia comienza a sentirse mal, muy inestable, por momentos con ganas de llorar, otros sintiendo mucha ira. En algún punto intentaba restar importancia a lo que había sucedido pero no podía. Es ahí que se levanta y se dirige hacia el baño a lavarse la cara porque comienza a sentir asco. Regresa a la oficina, pasados unos segundos se hace presente el Oficial principal (nombre, apellido y relación con el Comisario Pahuasi) quien al verla en el estado que se encontraba le pregunta qué le pasaba a lo que la joven le responde que Pahuasi era un desubicado, que le había faltado el respeto, contándole lo sucedido. El Oficial Principal comienza a decir: no, no, la mujer lo mata (SIC)”.

Lo que acontece posteriormente es que la chica habló con una empleada judicial que llegó a la dependencia por otro tema y que, en ese momento, se desahogó con la misma y la instructora judicial le respondió «que al ser un delito de instancia privada no podía obligarla a denunciar, que debía hacer lo que realmente sintiera y que en caso de decidir formular la correspondiente denuncia, la fiscalía estaba a su disposición».

La tarde continuó pasando «hasta que siendo alrededor de las 19.30 hs se hace presente nuevamente en la comisaria el Comisario Pahuasi y pide hablar con ella» en ese momento tras algunos intentos fallidos, ya que la joven se negaba, «Pahuasi se acerca hasta la puerta de la oficina donde se encontraba ella y le dice ‘vení’, haciendo el correspondiente ademán con su mano. Se dirige al despacho de Jefe y se sienta en el escritorio. Al ingresar la chica Pahuasi le pide perdón por lo que había pasado, y ella no le contestaba, a lo que le vuelve a pedir perdón reconociendo que había estado mal agregando que había sido un impulso. Ante esto la joven le dijo que la había hecho sentir mal todo el día, respondiendo Pahuasi que él también, que había estado mal todo el día en la cancha agregando que era un pelotudo. Él vuelve a repetir que había sido un impulso ante lo cual la joven le dice que no, que no había sido un impulso sino que él estaba acostumbrado a hacerlo, agregando que cuando estuvieron hablando con las otras oficiales se había hecho «el poronga» remarcando que era amigo de  Cabral, que en ese momento era Jefe Departamental. Pahuasi le contestaba que no, que era la primera vez que pasaba, a lo que la muchacha le dice: «lo que pasa que si vos se lo haces a las vigilantas ella se callan» (SIC) a lo que Pahuasi seguía jurándole que no. La joven en la bronca le dice, que te pensás que yo soy una prostituta, agregando que ella no necesitaba meterse con ningún jefe, ni algún policía. Él todo el tiempo le pedía perdón, caminando de un lugar a  otro de la oficina, le pedía que no le contara nada a nadie, que si el hecho trasciende de la puerta para afuera la mujer lo iba a matar”.

Lo que sucede posterior a todo lo antes mencionado, según pudo saber Prensa Libre SN, es que luego de un dialogo con el exjefe de la Comisaría Primera, comisario Germán Storch, éste se puso a disposición de la victima para acompañarla en lo que decidiera hacer.

Por otra parte se puede agregar que esta no sería la primera vez que un hecho de esta naturaleza tiene como protagonista al comisario denunciado, solo que muchas veces las oficiales por temor no denuncian la situación por temor a las represalias.

En la actualidad la víctima se desempeña en otra dependencia policial y el denunciado sigue cumpliendo tareas dentro de la fuerza en otra dependencia fuera de la ciudad, al menos, hasta que la investigación judicial avance y se determine qué pasará con él. Por la parte administrativa policial, aun podemos preguntarnos ¿Por qué no se tomaron medidas para con el comisario denunciado?

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