Regionales »

Condenaron a 11 años de prisión a un padrastro por abusar de la hija de su pareja en Pergamino

5 abril 2026 - 10:59

El aberrante caso desnudó un entramado de falsas declaraciones de amor, celos obsesivos y violaciones. El Tribunal N°1 dictó el fallo unánime y el agresor continuará con arresto domiciliario hasta que la pena quede firme.

El Tribunal Oral en lo Criminal N°1 de Pergamino dictó un fallo condenatorio unánime y le impuso una pena de 11 años de prisión a un hombre acusado de abusar sexualmente de la hija de su pareja en una vivienda del barrio Villa Progreso. Los jueces Marcela Santoro, Ignacio Uthurry y Guillermo Burrone hallaron al sujeto responsable de someter a la víctima, quien tenía 16 años al momento de los hechos, a un perverso escenario de manipulación psicológica y ultrajes. Por el momento, el condenado permanecerá bajo la modalidad de arresto domiciliario hasta que la sentencia quede firme.

La investigación y la acusación en el juicio oral estuvieron a cargo del fiscal Fernando D’Elío, titular de la UFIyJ N°7. El tribunal consideró al agresor autor de los delitos de “Abuso sexual simple agravado por el aprovechamiento de la convivencia preexistente” y de dos hechos de “abuso sexual con acceso carnal agravado por la convivencia, en concurso real entre sí”. El fallo determinó además que, una vez firme la pena —que deberá cumplirse de manera íntegra y sin beneficios—, se extraerán muestras biológicas para inscribir su perfil en el Banco de Datos Genéticos de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires.

El debate oral expuso la sistematicidad de la violencia ejercida. La joven, hoy mayor de edad, brindó su testimonio respondiendo a las preguntas de los jueces, del fiscal y del abogado defensor Rodrigo Cuellar Aliaga. En las audiencias se reprodujeron audios y testimonios que desnudaron el discurso de sometimiento del padrastro. La víctima relató que el sujeto le manifestaba abiertamente que “se había enamorado de ella”. Le repetía que la amaba y que “se derretía” al verla, justificando su relación con la madre sólo para poder estar cerca de ella.

El control era asfixiante: el hombre le prohibía tener novio o salir con amigas, y la acusaba de ser “una puta” si intentaba tener autonomía. Durante los actos de acceso carnal, frente a la resistencia desesperada de la menor, el agresor le espetaba con total impunidad: “¡Ya sé que no querés, pero no me importa!”.

En su voto, al que adhirieron Santoro y Burrone, el juez Ignacio Uthurry trazó una crónica sintetizada de los hechos ocurridos a lo largo de 2022. La violencia escaló desde besos en la boca hasta el acceso carnal. En diciembre de 2022 el acusado perpetró dos ataques brutales asegurándose de no tener testigos. Primero, mandó al hermano menor de la víctima a hacer compras para abusar de ella en la cama, deteniéndose recién cuando el nene regresó. Minutos después, en la cocina, obligó al pequeño a cruzar a la casa de enfrente y volvió a violar a la adolescente.

La causa judicial, iniciada formalmente en 2023, también dejó en evidencia el absoluto desamparo que la joven sufrió en su propio hogar. Según relató la chica, su progenitora no le creía, la golpeaba y avalaba los insultos del padrastro. Incluso, la mujer intentó forzarla a retirar la denuncia llevándola ante una abogada de menores para que mintiera y dijera que nada había pasado, prometiéndole que el agresor “no la molestaría más”. La madre declaró en el juicio que la denuncia era una maniobra de la joven para irse a vivir con su padre biológico a Villaguay (localidad de Entre Ríos de donde son oriundas antes de mudarse a Pergamino), una hipótesis que los magistrados descartaron de plano al dictar la sentencia.


Seguínos en WhatsApp:

https://whatsapp.com/channel/0029VaKBZAY23n3mJkC2Du1m

Seguínos en Telegram:

https://web.telegram.org/a/#-1001779393029

Comentarios:

Más noticias de Regionales:

Ramallo