Cultura »

Caseros: el día que cayó Rosas y empezó otra Argentina

3 febrero 2026 - 16:56

El 3 de febrero de 1852, el triunfo del Ejército Grande selló el final del poder de Juan Manuel de Rosas y abrió un proceso político todavía inconcluso. El Museo Nacional Casa del Acuerdo conserva piezas clave de ese quiebre histórico.

El 3 de febrero de 1852 se libró la Batalla de Caseros, el combate que puso fin al predominio político de Juan Manuel de Rosas y marcó un punto de inflexión en la historia de la Confederación Argentina. El desenlace fue rápido y contundente: el Ejército Grande Aliado de Sud América derrotó a las fuerzas rosistas y precipitó la renuncia y el exilio del líder bonaerense.

El camino hacia Caseros había comenzado un año antes, el 1° de mayo de 1851, con el pronunciamiento del Justo José de Urquiza. En su carácter de gobernador de Entre Ríos, Urquiza —invocando las atribuciones del Pacto Federal de 1831reasumió las facultades inherentes a la soberanía del pueblo entrerriano que habían sido delegadas en Rosas. En una primera etapa, la provincia de Corrientes acompañó la iniciativa.

La ruptura se consolidó hacia fines de 1851, cuando Urquiza selló alianzas con el Imperio del Brasil y el gobierno de Montevideo. De ese acuerdo surgió el Ejército Grande Aliado de Sud América, cuyas tropas avanzaron sobre la campaña oriental hasta Montevideo y lograron que la provincia de Buenos Aires —incluida la ciudad de San Nicolás— y Santa Fe se pronunciaran contra Rosas.

El choque final en Caseros fue decisivo. Tras la victoria, tanto las tropas vencedoras como las derrotadas, en desbande, saquearon tiendas y casas pudientes porteñas. De inmediato, Rosas redactó su renuncia y partió al exilio en Inglaterra, donde moriría en 1877.

La caída del dirigente que había marcado dos décadas de la vida política nacional abrió una nueva etapa, con la expectativa de la organización constitucional del país. Sin embargo, el triunfo no resolvió de inmediato la forma de la organización política ni el orden económico y fiscal, tensiones que atravesarían la década siguiente con nuevos e intensos procesos de unión y desunión.

Ese legado histórico es el que preserva y exhibe el Museo Nacional Casa del Acuerdo, cuya sala dedicada a Caseros reúne patrimonio vinculado al hecho y permite recorrer, a través de sus colecciones, el momento en que el país cambió de rumbo.

Comentarios:

Más noticias de Cultura:

Ramallo