6 julio 2026 - 07:13
Un informe de CAME reveló una leve mejora interanual del comercio minorista en junio. El aguinaldo y el Mundial impulsaron algunos rubros, aunque persisten la cautela empresarial, la caída mensual y las dificultades para sostener el consumo.
Después de 13 meses consecutivos de caídas, las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron en junio un leve crecimiento interanual del 0,9%, según el relevamiento difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Sin embargo, la entidad advirtió que el repunte estuvo impulsado por factores puntuales, como el cobro del Sueldo Anual Complementario (SAC) y el inicio del Mundial de fútbol, y que aún no puede hablarse de una recuperación sostenida del consumo.
El informe también mostró que, en la comparación con mayo, las ventas retrocedieron un 1,3% en términos desestacionalizados. De esta manera, el primer semestre del año cerró con una contracción acumulada del 2,5%, reflejando que el comercio todavía enfrenta un escenario complejo.
Desde CAME explicaron que el mayor movimiento registrado durante junio respondió a la inyección de liquidez generada por el aguinaldo y al incremento de las compras vinculadas al Mundial, aunque ese impulso no alcanzó para modificar la tendencia de fondo.
«El flujo de transacciones fue altamente selectivo y no logró revertir la caída intermensual, lo que evidenció a un consumidor con el presupuesto restringido que priorizó consumos puntuales y continuó relegando la adquisición de bienes durables«, señaló la entidad.
El relevamiento sostiene que buena parte de las operaciones continúan apoyándose en promociones bancarias, planes de financiación en cuotas y descuentos ofrecidos por billeteras virtuales, una señal de que muchas familias aún encuentran dificultades para sostener el consumo con ingresos propios.
Del lado de los comerciantes, la preocupación sigue pasando por la rentabilidad. El aumento de los costos fijos, la actualización permanente de los gastos operativos y la competencia de productos importados continúan reduciendo los márgenes del sector.
Ese contexto también impacta en las decisiones de inversión. El 59,3% de los comerciantes consultados consideró que no es un buen momento para invertir, mientras que solo el 12,2% cree que las condiciones son favorables. El restante 28,5% optó por no tomar una posición definida.
Las expectativas para los próximos doce meses tampoco muestran un optimismo generalizado: el 52,3% espera que la situación permanezca estable, el 37,7% confía en una mejora y el 10% considera que el escenario podría empeorar.
En cuanto al presente de sus negocios, el 50,1% de los empresarios afirmó que su situación económica se mantiene igual que hace un año, mientras que quienes describieron un panorama desfavorable representaron el 43,1%, una cifra levemente inferior a la registrada en mayo.
El desempeño fue desigual entre los distintos sectores. Perfumería encabezó el crecimiento con una suba interanual del 9,5%, seguida por Farmacia, con un incremento del 5,4%.
En perfumería, CAME atribuyó parte del crecimiento a una base de comparación baja, aunque los comerciantes manifestaron preocupación por el aumento de las compras realizadas en plataformas internacionales.
Las farmacias, en tanto, se vieron beneficiadas por la mayor circulación de enfermedades respiratorias propias del invierno y las campañas de prevención. Sin embargo, el informe remarca que los consumidores priorizaron únicamente los productos indispensables, crecieron las ventas de medicamentos genéricos y continúan las demoras en los pagos de las obras sociales, complicando la reposición de stock.
También registraron resultados positivos Alimentos y bebidas, con una mejora del 2,9%, y Textil e indumentaria, que avanzó 1,9%.
En el rubro alimenticio, el aguinaldo y el Mundial impulsaron especialmente las ventas de bebidas, snacks y panificados. Aun así, los comerciantes señalaron que los clientes siguen realizando compras más pequeñas, eligen segundas marcas y recurren cada vez más a mayoristas y canales informales para conseguir mejores precios.
En el extremo opuesto quedaron Bazar, decoración y muebles (-3,1%), Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción (-2%) y Calzado y marroquinería (-1%), actividades que continúan afectadas por la postergación del consumo de bienes considerados no esenciales.
Otro dato destacado del informe fue el crecimiento del canal digital. Las ventas online de comercios con locales físicos aumentaron 16,7% respecto de junio del año pasado y crecieron 4,1% frente a mayo, consolidándose como uno de los segmentos más dinámicos del comercio minorista.
Pese al primer resultado positivo en más de un año, desde CAME consideran que todavía es prematuro hablar de una recuperación firme del consumo y sostienen que el comportamiento del mercado continúa condicionado por la prudencia de los consumidores y la incertidumbre económica.
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