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Vela por sus intereses: la comisario que quería el premio mayor

13 febrero 2026 - 17:57

La comisario Paola Vela fue acusada de golpear a un delincuente para obligarlo a entregar el dinero de un robo. La Investigan Asuntos Internos y la Justicia. Informe especial de PRENSA LIBRE SN

La comisario Paola Vela fue acusada de golpear a un delincuente para obligarlo a entregar el dinero de un robo. Así comienza la denuncia que sacudió a la cúpula policial de San Pedro y que habla de “exacciones ilegales, coacción agravada y agresiones físicas”. Según la presentación judicial, la ex jefa de la Estación de Policía Comunal, junto a personal policial de su confianza, habría querido hacerse del botín millonario de un robo. Parte de esa secuencia, aseguran, quedó registrada en un audio y en cámaras de seguridad de la zona.

Una denuncia radicada en San Pedro provocó un fuerte impacto en la cúpula policial y derivó en cambios inmediatos en el distrito. Según pudo saber PRENSA LIBRE SN, la acusación fue presentada ante la Auditoría General de Asuntos Internos (AGAI) de la Provincia de Buenos Aires y, en paralelo, es investigada por la Justicia.

El escrito describe una “tensión insostenible entre jefes y subalternos” y menciona “la comisión de varios delitos”, señalando como principal involucrada a la entonces jefa de la Estación de Policía Comunal de San Pedro, la comisario Paola Vela. También apunta contra la subcomisario Soledad Fusi, hasta hace pocos días segunda jefa, a quien se le atribuye haber acompañado el estilo de conducción de Vela.

El episodio más grave, actualmente bajo investigación judicial, ocurrió el 5 de enero, y terminó de escalar en la crisis institucional de la dependencia.

Exacciones ilegales, coacción agravada y agresiones físicas” y un “audio” comprometedor

Según consta en la denuncia, en horas del mediodía de la jornada mencionada, el “Servicio de Calle (actualmente removidos)” de la Comisaría buscaba esclarecer un importante robo perpetrado días antes en la casa de un reconocido comerciante de San Pedro, ubicada en calle Dipietri. Allí, bajo la “modalidad ‘escruche’, le sustrajeron entre 20 y 25 millones de pesos”, situación que “no fue denunciada por el damnificado”. A pesar de la falta de intervención oficial de la Justicia, los rumores dentro del ámbito policial apuntaban a un reconocido delincuente como autor del hecho, un sujeto de apellido Barragán y, por eso, “el personal del Servicio de Calle de la comisaría se encontraba abocado a dar con el paradero del mismo”. Eran cerca de las 12:00, cuando los efectivos interceptaron al masculino y a su exnovia, que circulaban en moto por “Avenida 3 de Febrero y Crucero Gral. Belgrano, donde inician la persecución de ambos, hasta intersección de calle 60 y 3 de Febrero, donde Barragán desciende del rodado y continua su huida a la carrera por 3 de Febrero, mientras que su expareja se retira por calle 60”. Los uniformados participantes del operativo fueron el “jefe de Calle, Oficial Federico Machado y sus dos subalternos, Leonardo Jerés y Guillermo Carro”.

Teniendo en cuenta que la motivación de esta persecución era resolver el robo, a partir de que la pareja se separa y huye en sentidos distintos, los oficiales siguieron a Barragán y – tras alcanzarlo y revisarlo – corroboraron “que no tenía en su poder elementos que lo vinculen al hecho” por lo que lo dejaron ir “regresando los efectivos policiales a la comisaría”. Esta situación fue transmitida a través del radio policial, por lo que cualquier efectivo en servicio se enteró del suceso.

Barragán alcanzó a hacer unos pasos cuando apareció en escena “un móvil abordado por la Comisario Vela, junto a la subteniente Victoria Fernández y el sargento Gonzalo Herrera, quienes a escasos metros volvieron interceptar a Barragán, lo pusieron contra el móvil y lo esposaron, para luego abordarlo al vehículo, todo ello en presencia de un vecino y testigo” que también es nombrado en la denuncia.

Luego de privar de la libertad a Barragán, iniciaron una ronda durante la cual, y por orden de Vela, comenzaron a golpearlo y amenazarlo para que les dijera donde tenía la plata del botín”. La denuncia agrega que el sospechoso les aseguró que “había descartado el dinero momentos antes que lo interceptara el primer móvil, con personal del servicio de calle”, por lo que no lo tenía consigo. Sin embargo, “continuaron las exacciones ilegales y coacción agravada por parte de Vela y sus subalternos”, “sumándole agresiones físicas” hacia el sospechoso, al que dejaron ir tras no obtener respuestas.

Base de Prefectura de San Pedro

Tras ser liberado, el sujeto fue hasta la casa de su novia y le contó lo ocurrido, confesándole “temor de las amenazas que le hizo la ‘comisario’, y lo que podía llegar a pasarle si delataba la situación”. Pese a ello, la joven “se dirigió a la base de Subprefectura San Pedro, ubicada en calle 25 de Mayo 268, dónde radicó una denuncia de lo ocurrido, omitiendo la privación ilegal de la libertad, exacciones ilegales y coacción agravada que ejerció Vela y sus subordinados hacia Barragán, por temor a futuras represalias”. La pareja pasó por alto un detalle importante, cuando Barragán fue liberado por el servicio de calle de la Comisaria, tomó el celular y comenzó a grabarle un audio a su novia para contarle lo sucedido, “y es ahí cuando entra en escena Velay sus subalternos a interceptarlo” y, presuntamente, cometen los apremios, que habrían quedado grabados en audio, debido a que el masculino guardó rápidamente el teléfono cuando se vio acorralado. En la denuncia se menciona esta situación: “toda la secuencia descripta anteriormente quedó registrada en dicho audio donde se escucha claramente a la Comisario Vela amenazarlo y exigirle el dinero”, sumándose, además, “grabaciones de cámaras de seguridad que existen en la zona donde se ve el movimiento de los móviles y la secuencia narrada”.

Tras la denuncia realizada en Prefectura, tomó intervención la Fiscalía N.º 11 de San Pedro a cargo de la Dra. Viviana Ramos y luego deslindó competencia en la UFI ° 8 de Baradero, a cargo del Dr. Hernán Granda.

Investigar a policías es difícil, aseguran algunos fiscales que trabajan en delitos institucionales. El conocimiento de la instrucción de una causa y sobre el recogimiento de pruebas es moneda corriente para los uniformados, por lo que suele resultarles muy simple ocultar o eliminar evidencias cuando son objeto de investigación. En la denuncia se menciona que Vela, al “enterarse de esta cuestión” – es decir, que había sido denunciada – “inmediatamente ordenó alterar y omitir su registro en el Libro de Guardia de la dependencia donde se registra todo lo vinculado al personal de guardia, movimiento de móviles, entro otros”. “Además, a primera hora del día siguiente, Vela se puso a disposición de la fiscal Ramos en procura de esclarecer lo sucedido como acto de escudarse y simular inocencia, entregando al resto del personal como vil acto de cobardía”. Seguidamente, la ex Jefa de la Estación de Policía Comunal de San Pedro, “para una mayor simulación, decidió exponer al resto de los efectivos y trasladarlos fuera de San Pedro”.

Jefatura Policial de San Pedro

Horas después de que presuntamente se alterara el Libro de Guardia con el fin de eliminar pruebas, “se presentó en la comisaría local el Dr. Rodrigo Velázquez, secretario de la Dra. Ramos, quien muñido de oficio judicial sin numero de IPP (investigación penal preparatoria) y bajo la caratula de ‘causa reservada’, extrajo copia del libro de guardia correspondiente al día 05 de enero para ser adjuntado a la causa donde investiga el hecho detallado”.

La denuncia sostiene que Vela llegó y se mantuvo en el cargo gracias a “un estrecho lazo” con un exfuncionario del Gobierno Municipal y que, desde el inicio de su gestión en marzo de 2025, mantuvo “roces” con la cúpula policial. Además, recuerda que ingresó a la fuerza en el año 2007, tras un “curso de 6 meses” que le otorgó la jerarquía inicial de suboficial, y que luego fue reescalafonada, lo que —según el denunciante— explicaría su presunta “inexperiencia” en la conducción como oficial.

En otro de los hechos cuestionados, se menciona que apenas asumió habría radicado una denuncia por supuestos “faltantes en el depósito judicial de la comisaría”, situación que habría generado consecuencias para el titular saliente y sus superiores. También se la acusa de haber recargado al personal con “cambios sin sentido” y mayores exigencias para “quedar bien con la política”, provocando un fuerte desgaste interno que derivó en un aumento de licencias médicas.

Limpiando la cancha

Siempre según marca la denuncia, “a su manejo desmedido y dictatorial, se le sumó la segunda jefa al mando, la subcomisario Soledad Fusi” – a quién también le achacan falta de preparación como oficial por su condición de reescalafonada –.

Tiempo atrás, surgió el rumor de que Vela sería reemplazada en el cargo por el subcomisario Marcos Machado, quién fuera jefe de turno en la Estación Policial Comunal de San Pedro, por ello, Vela y Fusi, habrían orquestado una maniobra en su contra “para asegurarse continuidad”. Con la participación de “varios efectivos de confianza de ambas”. Según indica la presentación, las jefas “recargaron a Machado los días miércoles 31/12 y jueves 01/01, para que cumpla función de jefe de turno en la comisaría”, a sabiendas de que el subcomisario estaba comprometido con un servicio de Policía Adicional (POLAD) en el Club Los Andes. Para no desatender el compromiso asumido en la función publica y tampoco perder las horas POLAD que había conseguido, el 1 de enero último Machado – estando de Jefe de Turno en la Dependencia – envió a “un efectivo de guardia a cubrir brevemente el Servicio del club Los Andes hasta que llegara otro franco de servicio y continúe dicha custodia”. “Aquí es cuando entra en juego una de las personas de confianza de Vela, la encargada de tercio de ese mismo día, teniente Míriam Cacho, quien inmediatamente le avisó a Vela y al cabo de unos minutos, Fusi se presentó en el Club Los Andes simulando un control, constatando que había otro efectivo de guardia. De inmediato, le pidieron a Machado que abandone su puesto de Jefe de Turno en la Comisaría y se presente en el Club a cubrir su respectivo servicio POLAD”. Esta situación, que acarreó un sumario administrativo para Machado y la intervención de la AGAI, es considerada una falta grave en policía e impide que los oficiales puedan ser designados al frente de una dependencia. El “episodio perpetrado por Vela y Fusi en detrimento de la carrera de Machado fue visto y considerado por todos los integrantes de la fuerza como un vil acto de cobardía y deslealtad, acrecentando aún más el desprecio de los subordinados respecto a las dos jefas”.

Corrupción con el Servicio POLAD

El Servicio POLAD (Policía Adicional) es un sistema que funciona en la Provincia de Buenos Aires donde un privado puede contratar policías para que trabajen en su tiempo libre, es decir, cuando están de franco de servicio. Quién contrata paga esas horas extras y el dinero se canaliza a través del Ministerio de Seguridad, que además retiene un 10% del total. El trámite se hace por escrito en cada comisaría. Como ocurre con cualquier sistema donde se maneja dinero público o controles estatales, el POLAD no está exento de posibles irregularidades o hechos de corrupción.

Según consta en la denuncia, las comisarios Vela y Fusi, junto a su círculo cerrado, habrían usufructuado dinero espurio con el servicio POLAD contando “con complicidad de la Oficina de Administración de la Comisaría”. Se menciona que en los “predios de Arcor, Indalar y la chimenea” – de la empresa Arcor -, “ubicados en la Zona del Puerto y en calle San Martín antes de llegar al Cementerio, se ubican las garitas del personal policial”. Para estos lugares “la empresa contrató y abona por la presencia de 2 efectivos policiales, pero solamente concurre 1. De igual modo, se factura a la empresa por el pago de ambos, obteniendo así un beneficio económico Velay Fusi” que “se quedan con el dinero del segundo efectivo que no concurre al lugar a prestar servicio

Tratando de evitar desmanejos económicos, Provincia instrumentó un “sistema de rendición” que también habría sido burlado gracias a la complicidad de “personas de confianza” de las jefas. Estos oficiales facilitarían “sus legajos para ser anotados como que prestaron el servicio, y una vez depositado el dinero en sus cuentas, se lo entregan en efectivo a ambas” a “cambio de algún beneficio”. Como participes de esta maniobra fueron denunciados ante la AGAI el “teniente Luis Rampoldi, su pareja, teniente Yesica Altolaguirre y la sobrina de Vela, oficial Samanta Vela”. A esta maniobra, según la denuncia, se sumaría el mayor Darío Dincau, a quién le atribuyen una relación muy estrecha con Vela y falta de operatividad en la comisaría ya que “no cumple ninguna función, más que ser el cadete de Vela”. Los mencionados “tienen el máximo permitido de horas POLAD registrado en sus cuentas”.

En las maniobras con los adicionales, también se señala a la oficial subinspector administrativa, Gisela Zarate, quién “no posee estado policial ni mucho menos porta arma”, sin embargo, “se anota horas POLAD del servicio que se presta en el hospital local”.

Este material expuesto por PRENSA LIBRE SN fue recibido días atrás a modo de denuncia, luego de ser enviado a la Auditoria General de Asuntos Internos y de que tomara intervención la Justicia. Con el afán de no exponer de manera equívoca a ningún efectivo, no fue publicado, sino, hasta corroborar la existencia de las investigaciones.

Eyectada del cargo

Hace apenas 48 horas, el Ministerio de Seguridad oficializó cambios en la cúpula policial de San Pedro, disponiendo el reemplazo de la Comisario Paola Vela, hasta entonces titular de la Estación de Policía Comunal, y del Comisario Inspector Rodrigo Gastón Pereyra, quién se desempeñaba como Jefe Distrital.

El Comisario Daniel Osmar Cano asumió en lugar de Pereyra, quien fue trasladado a la Subjefatura de Policía de la Superintendencia de Seguridad Región Interior Norte II. Cano ya se desempeñaba en la Estación Comunal.

Por su parte, la Comisario María José Acevedo, oriunda de San Nicolás, fue designada como nueva Jefa de la Estación Policial Comunal de San Pedro, en reemplazo de Vela, quien pasará a cumplir funciones en la Policía Distrital de Pergamino como Jefa de Turno.

La palabra del Secretario de Seguridad de San Pedro

De izquierda a derecha: Cecilio Salazar y Eduardo Álvarez

Ante la consulta de PRENSA LIBRE SN, Eduardo Álvarez – encargado de la Secretaría de Seguridad de San Pedro – confirmó que hubo “problemas de coordinación de los jefes” (policiales) y por ello, “entre el intendente, el Ministerio de Seguridad y la Jefatura de Policía decidieron cambiar la cúpula policial”. Ahora “tenemos un nuevo Jefe Comunal, una nueva jefa de estación. Es una comisario que viene de San Nicolás, María José Acevedo”. Sobre el comisario Osmar Cano, el funcionario municipal expresó que ya se desempeñaba en la Distrital como Jefe de Turno.

Ante la consulta sobre porqué el intendente, Cecilio Salazar, solicitó el cambio de jefes policiales, Álvarez comentó que “cuando hay conflictos, hay que buscar soluciones. Entonces, se reunió el Intendente con el Ministerio, con la Jefatura de Policía, y tomaron esta decisión”. Por otra parte, “las actuaciones que haya seguirán su curso, que no sé cuál es”. Álvarez no quiso cerrar la entrevista sin antes resaltar que “había un problema de ejercicio de la conducción y había que resolverlo y la mejor forma de resolverlo era esta”. En cuanto a la salida del Comisario Inspector Rodrigo Gastón Pereyra, enfatizó que “no tiene nada que ver con esas situaciones” aunque como se cambia toda la cúpula, él también fue trasladado. Pereyrano se ha metido en ninguna denuncia”.

Faltan cambios

PRENSA LIBRE SN pudo saber que además de Vela fueron trasladados cuatro efectivos más y que la orden para los nuevos Jefes sería hacer más traslados en la búsqueda de que la seguridad de San Pedro y, en especial el funcionamiento de la Policía, pueda normalizarse.

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