Porque nada queda oculto
Viernes 06 de Febrero de 2026
6 febrero 2026 - 11:35
La entidad periodística expresó su preocupación por el uso de una cuenta en X denominada “Oficina de Respuesta Oficial” y advirtió que el Estado no puede erigirse como árbitro de la verdad.
La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) manifestó su inquietud por las funciones anunciadas y el potencial uso de una cuenta en la red social X denominada “Oficina de Respuesta Oficial”, creada con el objetivo de “desmentir” informaciones periodísticas y señalar supuestas “operaciones mediáticas”.
A través de un comunicado público, ADEPA aclaró que no cuestiona la existencia de áreas de comunicación institucional dentro del Estado. “En toda democracia, los gobiernos tienen derecho a contar con áreas de comunicación institucional y a difundir la información oficial que consideren pertinente, así como su versión de los hechos que forman parte de la agenda informativa”, señaló la entidad. Sin embargo, marcó una diferencia sustancial: “La preocupación de ADEPA no radica en la existencia de una oficina de comunicación, sino en la dinámica acusatoria y estigmatizante que se pretende asignarle”.
En ese sentido, el pronunciamiento advirtió que el proclamado objetivo de “desmentir” parte de una presunción problemática. “Parte del supuesto de que alguien miente, es decir falsea la realidad de manera consciente y deliberada, cuando en la dinámica informativa y en el análisis de los hechos el periodismo tiene la responsabilidad de contrastar opiniones y reflejar todas las voces”, subrayó ADEPA.
La asociación reconoció que combatir la desinformación es un objetivo legítimo y necesario, pero remarcó un límite institucional claro: “El Estado, en todo caso, es una fuente más de información, no el árbitro de la verdad pública”. Desde esa perspectiva, alertó que la mala utilización de organismos estatales con funciones de monitoreo o verificación de contenidos “conlleva el riesgo de convertirlos en mecanismos de vigilancia, estigmatización o disciplinamiento indirecto del periodismo y de las opiniones críticas”.
Otro punto señalado en el comunicado fue el enfoque exclusivo sobre la actividad periodística. ADEPA consideró llamativo que, en la presentación de esta oficina, se hable únicamente de “operaciones de los medios” y no de “la enorme cantidad de falsedades, manipulaciones y desinformaciones que circulan —muchas en forma anónima o a través de perfiles falsos— en redes sociales y plataformas digitales”.
En su conclusión, la entidad reafirmó una definición de fondo sobre el funcionamiento democrático de la información pública. “El mejor antídoto contra la desinformación no es la ‘verdad oficial’, sino un ecosistema plural de medios libres, profesionales e independientes”, sostuvo, en línea con los estándares internacionales de libertad de expresión.
ADEPA también defendió el rol histórico de los medios de comunicación, al señalar que “cumplen una función social basada en la confianza de sus audiencias y de la ciudadanía”. Y cerró con una definición contundente: “Son las propias personas, en un ecosistema plural y abierto, quienes tienen la capacidad de contrastar fuentes, formarse opinión y reconocer la confiabilidad de la información. En síntesis, la gente es el último juez del trabajo periodístico”.
