Porque nada queda oculto
Martes 03 de Febrero de 2026
1 febrero 2026 - 10:16
Fundado por Manuel Belgrano en 1810, el Correo de Comercio difundió ideas económicas y revolucionarias que prepararon el camino hacia la independencia.
El 1 de febrero de 1810, en Buenos Aires, comenzó a publicarse el Correo de Comercio de Buenos Aires, un semanario fundado y dirigido por Manuel Belgrano que se convertiría en una de las principales usinas de ideas criollas en los meses previos a la Revolución de Mayo. La publicación es considerada uno de los primeros periódicos impulsados por criollos con una clara orientación patriótica.
El medio nació con un objetivo explícito: promover la agricultura, la industria y el comercio, al tiempo que difundía ideas económicas, educativas y políticas que cuestionaban el orden colonial. En ese marco, el Correo de Comercio se transformó en una herramienta clave para “preparar el terreno ideológico de la emancipación”, en un contexto marcado por la crisis del poder español.
Como semanario, el periódico salía todos los sábados y alcanzó un total de 58 ediciones. En sus páginas se abordaban temas vinculados al desarrollo nacional, la importancia de la educación, el rol de la mujer en la sociedad y la necesidad de un proyecto económico propio, con una mirada claramente orientada a la independencia.
El 5 de abril de 1811, el Correo de Comercio de Buenos Aires dejó de publicarse. Su cierre coincidió con la consolidación de La Gaceta de Buenos Ayres, fundada por Mariano Moreno, que pasó a ocupar un lugar central como órgano de difusión del nuevo poder político surgido tras Mayo.
Si bien el Telégrafo Mercantil —aparecido en 1801— fue la primera publicación periódica de Buenos Aires, el Correo de Comercio se distingue por su papel directo en la gestación de la independencia y por su marcada orientación criolla, que lo convirtió en una pieza clave del proceso revolucionario argentino.
