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Miercoles 28 de Enero de 2026
27 enero 2026 - 11:22
Para esta fecha se realiza una ceremonia internacional de encendido de velas, destinada a mantener vivo el recuerdo de los seis millones de personas judías asesinadas durante el Holocausto
Cada 27 de enero se conmemora el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, una fecha establecida para recordar la liberación del campo de concentración y exterminio nazi de Auschwitz-Birkenau, ocurrida en 1945 con la llegada de las tropas soviéticas, en el tramo final de la Segunda Guerra Mundial.
La efeméride fue instituida en 2005 por la Organización de Naciones Unidas, con el objetivo de rendir tributo a las víctimas del genocidio nazi y reafirmar, año tras año, la importancia de la educación, la memoria histórica y la promoción de una cultura de paz a nivel global. En ese marco, el secretario general del organismo emite anualmente un mensaje dirigido a la comunidad internacional.
Como parte de la conmemoración, se realiza una ceremonia internacional de encendido de velas, destinada a mantener vivo el recuerdo de los seis millones de personas judías asesinadas durante el Holocausto, así como del amplio universo de víctimas del régimen nazi.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el nazismo y sus colaboradores llevaron adelante un plan sistemático de exterminio que no solo tuvo como blanco al pueblo judío, sino también a otros grupos perseguidos por su ideología racista: gitanos roma y sinti, personas con discapacidad, opositores políticos y homosexuales, entre otros.
El epicentro de ese horror fue Auschwitz-Birkenau, el mayor campo de concentración y exterminio del régimen de Adolf Hitler. Ubicado a unos 40 kilómetros de Cracovia, en Polonia, comenzó a funcionar en mayo de 1940. Desde entonces y hasta su liberación, murieron allí entre 1,5 y 2,5 millones de personas. Además de judíos, fueron recluidos prisioneros de guerra y detenidos de distintos países, obligados a trabajos forzados.
En la entrada del campo, una inscripción en alemán sintetizaba el cinismo del sistema: “Arbeit macht frei” (“el trabajo nos hace libres”). En 1979, el sitio fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, y en la actualidad funciona como un espacio de memoria emblemático a nivel mundial.
La conmemoración del 27 de enero busca, además de honrar a las víctimas, advertir sobre los peligros del negacionismo, el antisemitismo y toda forma de odio. En ese sentido, espacios como Yad Vashem, el Centro Mundial de Conmemoración de la Shoá, cumplen un rol central en la preservación de los nombres, las historias y las voces silenciadas por uno de los crímenes más atroces de la historia de la humanidad.
