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Viernes 23 de Enero de 2026
23 enero 2026 - 13:25
Menos viajeros, estadías más cortas y baja ocupación marcaron noviembre de 2025, según el último informe oficial. Los números quedaron incluso por debajo de los registros previos a la pandemia.
La actividad hotelera en la Argentina atraviesa un escenario de marcado deterioro, con caída de la oferta, ocupación baja y estadías cada vez más breves, de acuerdo al último informe de la Encuesta de Ocupación Hotelera elaborado por el INDEC correspondiente a noviembre de 2025. Durante ese mes se registró un descenso del 9,4% en la cantidad de viajeros hospedados y una baja del 5,3% en las pernoctaciones, en un contexto donde la mejora en la estadía promedio resultó insuficiente para revertir la tendencia negativa.
Tras un noviembre de 2024 en el que los indicadores habían mostrado una leve recuperación frente al año anterior, los datos de 2025 evidenciaron un desempeño aún peor que el de 2023, consolidando un panorama adverso para el sector.
Los retrocesos también se reflejan en la capacidad operativa. Las cifras oficiales señalan que la cantidad de plazas disponibles cayó un 2,5% interanual, mientras que las habitaciones y unidades ofrecidas retrocedieron un 2,9% respecto del mismo mes del año pasado, una señal de ajuste ante las dificultades para sostener la actividad. En paralelo, la ocupación promedio nacional se mantuvo en niveles bajos: apenas 37,4% de las plazas y 49,5% de las habitaciones fueron utilizadas.
En cuanto a las regiones y destinos, las zonas que concentraron el mayor número de viajeros hospedados fueron Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), con 437.802 personas, y Patagonia, con 409.866. Entre los destinos más visitados de noviembre del año pasado se ubicaron Mar del Plata con 103.871 viajeros; Puerto Iguazú con 63.684; Villa Carlos Paz con 55.688; El Calafate con 50.379; la Ciudad de Salta con 49.379; y la Ciudad de Mendoza con 47.753.
Pese a que el total de viajeros hospedados mostró un incremento interanual del 7,4%, el dato no logró cambiar el balance general. El crecimiento estuvo impulsado principalmente por el turismo no residente, mientras que el turismo interno exhibió un desempeño más débil. A esto se sumó una caída del 2% en la estadía promedio, que se ubicó en 2,2 noches, reflejando un consumo turístico más corto y contenido.
Las pernoctaciones registraron una mejora mensual desestacionalizada del 4,1%, aunque la tendencia-ciclo avanzó solo 0,7%, un comportamiento que para el sector confirma una recuperación inestable y sin señales firmes de consolidación.
Para dimensionar el retroceso, el informe señala que para encontrar un registro de viajeros menor al de 2025 hay que remontarse a 2018, cuando se contabilizaron 84.352, mientras que en pernoctaciones un dato peor aparece en 2019, con 332.594. En la serie no se incluyen 2020 y 2021 debido al impacto de la pandemia.
