Porque nada queda oculto
Lunes 05 de Enero de 2026
3 enero 2026 - 12:09
Esta celebración se originó por un descubrimiento que data del año 1881
Cada 3 de diciembre se conmemora en la Argentina y en distintos países de Latinoamérica el Día del Médico, una fecha que reconoce el aporte de la medicina a la salud pública y recuerda el nacimiento del Carlos Juan Finlay Barrés, ocurrido el 3 de diciembre de 1833. La jornada fue oficializada por organismos regionales y entidades médicas argentinas, en reconocimiento a la trascendencia de su obra científica.
La efeméride remite a la investigación desarrollada por Finlay, quien en 1881 propuso que la fiebre amarilla se transmitía a través de la picadura del mosquito Aedes aegypti. Esa hipótesis, que modificó de manera profunda las estrategias de prevención y control sanitario, permitió diseñar políticas de salud pública centradas en el control del vector, con impacto directo en la reducción de brotes y en la protección de millones de personas.
En su contexto histórico, la teoría enfrentó un fuerte escepticismo dentro de la comunidad médica, ya que predominaba la idea de que la enfermedad se propagaba por el contacto con objetos o prendas pertenecientes a personas enfermas. Sin embargo, en 1901, una comisión estadounidense creada para investigar la fiebre amarilla confirmó las observaciones de Finlay, validación científica que abrió el camino a intervenciones sanitarias decisivas y a un cambio de paradigma en la epidemiología de la enfermedad.
La conmemoración adquirió carácter institucional a mediados del siglo XX. En 1955, la Confederación Médica Panamericana instituyó formalmente el Día del Médico en la fecha de nacimiento de Finlay. Posteriormente, la Confederación Médica Argentina y el gobierno nacional oficializaron la celebración mediante un decreto, consolidando la jornada en el calendario sanitario del país, con el acompañamiento de organismos como la Organización Panamericana de la Salud.
De este modo, el 3 de diciembre se mantiene como una fecha de reconocimiento a la labor médica y a los avances científicos que transformaron la prevención de enfermedades y la salud pública en la región.
