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Las cámaras de la recaudación

4 marzo 2018 - 05:18

El uso de las famosas cámaras de seguridad ¿Es el correcto?

Hace pocas horas, llegó a Prensa Libre SN la experiencia de un nicoleño con respecto al uso que hace el municipio local de las “cámaras de seguridad”.

Varias veces han servido para evitar algún ilícito o para esclarecerlo, pero muchas otras, no.

Sin ir más lejos, recordemos los robos de los presuntos carteros en viviendas céntricas hace poco tiempo, que con la excusa de llevar una encomienda, en una oportunidad, desvalijaron una casa y en la otra no lograron su cometido, el asalto a mano armada al local de cobros de calle Nación entre Savio y Roca. Días atrás cuando dos mujeres fueron maniatadas y robadas en su casa de Nación y San Martín, entre tantos hurtos de motos, bicicletas, celulares, carteras, etc. ¿Qué registraron las cámaras? ¿En dónde estaba puesta la mirada del operador que las controla?

  • Cuando se implementó el “Sistema de Video Vigilancia Urbana” allá por el 2013, la municipalidad, en ese entonces comandada por el Dr. Ismael Passaglia, pidió a la Policía Bonaerense que sea brindado un “mapa del delito” local, para ubicar la video vigilancia en puntos estratégicos y evitar o esclarecer los ilícitos.

De hecho en la presentación de dicho programa, que aun puede verse en internet, dice: “Debido al dimensionamiento, calidad de materiales, marca y características técnicas de los equipos adquiridos, se puede decir que la ciudad cuenta con uno de los mejores Sistemas de Videovigilancia Urbana instalados en el país”.

Sumando esto a lo narrado y trasmitido a Prensa Libre SN, la cuenta cierra fácil, 2 más 2 es 4.

La fuente que originó estás apreciaciones narró de esta manera su vivencia: “A través de las cámaras alertan a los inspectores sobre los autos mal estacionados. Les avisan y van y te hacen la multa sin aviso. Me pasó hoy, ojo, no lo veo mal, pero es como que están mirando lo que no deberían, que es el control del tránsito e infracciones, mientras puede haber un robo, están concentrados en eso”.

Si bien es cierto que el tránsito en la ciudad se está cobrando demasiadas vidas, el destino de las “cámaras de seguridad”, al parecer, se está transformando en las “cámaras de recaudación”, como si fuera poco, las veces que deben de registrar realmente lo que sucede en las calles con los infractores, como en el accidente que dejó sin vida al joven Maikol Sandoval a fines del año 2017 en la esquina de Nación y Savio, las cámaras no funcionaron, no captaron nada y no solo en el lugar del siniestro, sino que una cuadra antes y una después, tampoco lo hicieron. Y este caso no es la excepción.

El relato del ciudadano que originó esta nota, continuó: “Me dijo el inspector, ‘No puedo hacer nada porque me avisaron que estás en línea amarilla por las cámaras y sí o sí tengo que hacerla (a la multa), es más, ahora me voy a Garibaldi que hay una camioneta es la esquina’, no está mal pero…”

No está para nada mal pretender la responsabilidad del conductor si el fin es disminuir los accidentes y evitar así los trágicos finales que vienen aconteciendo, pero ¿Es ese el destino o es la mera recaudación? ¿A qué o a quién es dirigido el dinero de las multas?

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