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Hidrovía.

18 noviembre 2020 - 20:21

Cuatro empresas son oferentes

Argentina licitará la concesión después de 25 años de gestión a cargo de la belga Jan de Nul. A diferencia de lo que pasó en los años 1990, un nuevo actor mundial quiere su parte en el negocio: China, que ya controla Cofco, uno de los tres mayores puertos agroexportadores argentinos. Por eso, la firma Shanghai Dredging Company se sumó a las cuatro europeas que competirán: las belgas Dredging International y Jan de Nul y las holandesas Boskalis y Van Oord.

La Agencia de Noticias FrancePress  informa que una empresa china y cuatro europeas compiten para quedarse con el control de un tramo de la Hidrovía Paraguay-Paraná, un sistema fluvial que recorre parte de Sudamérica y desde donde se exporta la producción agrícola de Argentina, Bolivia, Paraguay y el sur de Brasil.



En los últimos 25 años “China ha pasado de la riqueza al poder y ahora está decidida a jugar a fondo en el reparto mundial” del comercio, dijo a la AFP el internacionalista de la Universidad Nacional de Rosario Esteban Actis. En ese esquema, Argentina es un complemento clave para sus aspiraciones. “Uno de los déficits chinos es la capacidad de autoabastecerse de alimentos y por eso invierten en infraestructura en países productores”, indicó Actis.

“China quiere estar en toda la cadena de valor alimentaria, tanto en la producción como en la logística, de allí Cofco y el interés por controlar el dragado y mantenimiento de la hidrovía”, afirmó el investigador y docente.



A los ambientalistas les preocupa las consecuencias ecológicas sobre el equilibrio de uno de los sistemas de humedales más grandes del mundo. Martín Bletter, investigador en el Instituto Nacional de Limnología, cuestiona que “la hidrovía funciona hace 25 años, pero nunca se hicieron estudios exhaustivos sobre sus impactos y ahora se busca acentuar esa situación”.

Para el científico, la modificación del lecho del río “genera pérdidas ecológicas por degradación y fragmentación del hábitat de muchas especies”. La rasuración de las dunas o partes playas destruye hábitats de invertebrados, así como la eliminación de bancos de arena que también son refugio de invertebrados y peces, son colonizados por vegetación que “fija” las islas. “Allí el impacto es total”, dijo Bletter.



También preocupa la rectificación de meandros en los tramos superiores (río Paraguay): “Los meandros retienen las corrientes de agua y son refugio para fauna y peces”. Además, el paso de buques de gran porte genera turbulencias y produce olas, lo que significa “mayor erosión de las márgenes, más turbidez del agua y un desarraigo de especies de las orillas que reduce su tasa de reproducción”. El año pasado, ingresaron a la hidrovía unos 2.600 buques, según la Bolsa de Rosario.

Fuente: AFP.

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